Emoción y gratitud en el 28º homenaje a los Músicos Desaparecidos

- 11 de septiembre de 2017
Emoción y gratitud en el 28º homenaje a los Músicos Desaparecidos

Los bellavistenses compartieron un sentido recuerdo hacia los músicos fallecidos en sus costas en 1989. En carácter de homenaje, el área de Cultura y Educación local organizó un primer momento con la proyección de un documental, luego en la costa un oficio religioso y ofrendas y por la noche un vibrante festival chamamecero en la Casa de la Cultura.

La ciudad de las naranjas rememoró los hechos de 1989 cuando en la tarde del 8 de septiembre, parte de una delegación cultural correntina en gira por el interior correntino caía por accidente en las aguas profundas del río Paraná llevándose la vida de 6 talentosos cultores del género de aquella época.

Para homenajear a esos artistas en plena etapa de crecimiento, la ciudad de Bella Vista llevó adelante un programa alusivo a los 28 años de aquella tragedia y por la tarde en la sala cultural “Pedro Mendoza” se proyectó un documental estrenado en 2015 con el título “Y el río se hizo canto”, presentado por profesores y alumnos de la carrera de Comunicación Social de la UNNE.

Luego, a última hora de la tarde casi en coincidencia con el horario de aquella jornada dolorosa para el arte musiquero, autoridades encabezadas por el gobernador Ricardo Colombi y el intendente Walter Chavez junto a amigos y familiares, tal la destacada presencia de Cacho Espíndola (sobreviviente), compartieron un oficio religioso y ofrenda de flores al río y ante el monumento que los recuerda en Plazoleta de los Chamameceros.

El programa oficial continuó con un  emotivo y vibrante festival chamamecero donde se pudo ver al Ballet Folklórico Municipal y posteriormente a Juan Carlos Kholer y su grupo; la gran actuación de Los Mercedeños; Abel Rodríguez y su fuelle azul chamamecero, quien se llevó un claro reconocimiento del público presente en la Casa de la Cultura (lugar optado ante las inclemencias climáticas).

En el final, Cacho Espíndola llenó de emoción la sala con un repertorio de sus clásicos que el público cantó al unísono reservándose una última canción “Flores del alma” que conmovió desde lo profundo a los presentes que pagaron con aplauso infinito a los artistas que al igual que aquellos malogrados de 1989, elevaron a lo más alto el sentimiento de correntinidad y respeto por sus referentes culturales.